Las averías más comunes en una Comunidad de Propietarios

Una Comunidad de Propietarios sin ningún tipo de problemas ya sea entre vecinos o por temas de averías de instalaciones es muy raro de ver, por no decir imposible. ¿Pueden solucionarse? Siempre. La cuestión es localizar cuál es el problema y abordarlo de la manera más eficaz posible. Hoy vamos a ver cuáles son las averías más comunes que se producen en una Comunidad de Propietarios. 

Ascensor Averiado

Probablemente sea la avería más usual de todas y la que más se repita. Los ascensores se averían por su uso constante y por el paso del tiempo y si no se someten a un mantenimiento periódico lo más probable es que ocurra a menudo. También suele producirse casos donde se roban piezas de ascensores y eso originan averías que además de requerir una urgente reparación exigen una denuncia.

El coste de la reparación de un ascensor se debe repartir según la cuota de participación y sí, incluye también a los morosos a no ser que los estatutos de la comunidad digan lo contrario.

Caldera Averiada

Las calderas pueden averiarse por fallos del suministro eléctrico, por quedarse sin combustible o por falta de presión. ¿Nuestra recomendación? Contratar un mantenimiento de la caldera para reducir el número de averías. 

Antenas Averiadas

Seguro que os ha pasado en incontables ocasiones que encendéis el televisor y no podéis ver los canales que queréis. Casualmente ha ocurrido después de una tarde de tormenta o de fuertes vientos que se ha llevado por delante algún que otro árbol. Sí amigos, es imposible escapar de este tipo de averías simplemente porque no está en nuestras manos. Lo mejor es ponerse en contacto con un antenista.

Fosa Séptica en Problemas

Agua saliendo de los desagües, olores extraños invadiendo tu casa etc. En las épocas de invierno o de lluvias abundantes es posible que las fosas sépticas estén hasta arriba y produzcan problemas indeseados. 

La puerta del portal y del garaje no funcionan correctamente

No falla. Seguro que tienes algún familiar o amigo que en su urbanización tiene una de las dos puertas estropeadas o incluso las dos a la vez. Lo mejor es, como de costumbre, contratar un mantenimiento para que este tipo de problemas no ocurra. 

 

Si en la próxima reunión de vecinos alguien pregunta acerca de qué hacer para mejorar la convivencia en la comunidad, propón que haya un mantenimiento y una revisión periódica de cada uno de los puntos que hemos repasado. Os ahorraréis muchos disgustos.